martes, 21 de noviembre de 2023

CAMPAÑA MODELO 145

 



¿Qué es el modelo 145 y para qué sirve?

Es un formulario de la Agencia Tributaria que está relacionado con el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) a través del cual el contribuyente comunica su situación personal y familiar a su pagador (normalmente, su empresa); es decir, sirve para comunicar a la empresa tus datos personales y familiares que se usarán para calcular la retención de IRPF que te corresponde.

 

Es de obligatoria cumplimentación por parte de los trabajadores, y debe confeccionarse, al menos, todos los años y, además, cuando el trabajador cambie alguna de las circunstancias que se informan en dicho modelo.


Se ruega a todas las empresas asesoradas por DYASE que envíen, vía correo electrónico, los modelos 145 rellenados por los trabajadores con objeto de cerrar los cálculos de retenciones del ejercicio 2023. El modelo se puede descargar desde aquí:

 



lunes, 20 de noviembre de 2023

PLAN DE MARKETING PARA PYMES Y AUTONOMOS

 



¿Qué es el marketing y qué decisiones supone?

El Marketing es un conjunto de decisiones a tomar en todo negocio que influirán en sus posibilidades de éxito comercial y que tienen como objetivo final satisfacer a los clientes como vía para alcanzar la rentabilidad del negocio.

Debes tener siempre muy presente que las posibilidades de venta de tu producto o servicio dependen muchísimo de las estrategias y decisiones de Marketing que adoptes.

 

El marketing implica dos tipos de decisiones:

 

  • Decisiones estratégicas: son aquellas que una vez adoptadas son difíciles de cambiar en un considerable plazo de tiempo y tienen sobre todo que ver con el tipo de cliente al que te quieres dirigir, el producto que vendes o determinados canales de distribución a través de los que hacer llegar tu producto al mercado.

  • Decisiones tácticas: aquellas que si permiten cambios a corto plazo que puedan tener una incidencia directa en las ventas. Por ejemplo reducir precios, lanzar una oferta promocional o una campaña en la radio de tu barrio o en una web determinada.

 

Plan de marketing de un pequeño negocio

Se trata de un documento por escrito en el que se reflejan de manera ordenada y sintética los objetivos, estrategias y acciones de marketing a desarrollar en el negocio en un periodo de tiempo concreto.

En la mayoría de pequeños negocios, el plan de marketing se suele llegar a  plasmar en una o dos páginas con las acciones a desarrollar durante el año.

Ahora bien, para que no sea papel mojado es importante realizar los estudios y análisis que sea necesario, determinar acciones concretas, medibles y con plazos de ejecución claros, nombrar a sus responsables, los costes esperados y efectuar un seguimiento.

Incluso aunque todo lo hagas tú mismo, plasmarlo por escrito te ayudará.

Pero además, si estás empezando con tu negocio, el plan de marketing formará parte del plan de negocio, si ya llevas años funcionando formará parte de tu plan estratégico para los próximos años.

El plan de marketing se suele dividir en dos, el plan de marketing estratégico y el plan de marketing operativo, vamos a ver la diferencia entre uno y otro.

Plan de marketing estratégico

El plan de marketing estratégico identifica los límites y características del terreno o mercado dónde nos movemos, por una parte a nivel interno, es decir, de mi pyme o negocio, con sus recursos y capacidades y por otra a nivel externo, con los condicionantes que plantean el entorno, la competencia y sobre todo, mis clientes objetivo.

Porque sobre todo se trata de definir cuáles son mis clientes objetivo (target), es decir, el hueco de mercado que quiero ocupar y al que me voy a dirigir.

Ello implica la realización de un estudio de mercado previo que me permita identificar un nicho de mercado atractivo, las características y el comportamiento de compra de los clientes que lo componen y las estrategias de marketing más adecuadas para llegar a ellos.

De esta manera, el plan de marketing estratégico sirve como guía y punto de partida para el plan de marketing operativo.

Plan de marketing operativo

El plan de marketing operativo es el encargado de poner en práctica las estrategias, definiendo las acciones concretas a realizar y el modo de llevarlas a cabo (persona responsable, coste, fecha, etc).

Implica tomar y coordinar decisiones en cada uno de los cuatro ámbitos o variables del clásico “Marketing Mix“: producto, precio, comunicación y distribución.

Más adelante encontrarás información detallada de las estrategias y acciones comprendidas en cada una de ellas.

Como avance, incluye en decisiones como el nivel de calidad que voy a ofrecer, el nivel de precios, los mensajes que utilizaré en mi publicidad y en mis acciones de marketing online o el tipo de distribuidor que voy a utilizar para que mi producto llegue al cliente final.

En cuanto al marketing online, está compuesto por el conjunto de acciones a realizar para vender en internet, por lo que se integraría sobre todo dentro de la estrategia de comunicación y publicidad.

Y en cuanto al marketing de guerrilla, comprende acciones creativas, originales y de bajo coste, un enfoque que ha encontrado numerosas nuevas posibilidades en internet y el marketing online.

Elige tu nicho o público objetivo

Una de las decisiones básicas a tomar dentro del plan de marketing estratégico es el segmento o nicho de mercado en el que te quieres centrar.  

Tienes que tener en cuenta que muchos autónomos y pymes consiguen hacer frente a empresas más grandes especializándose en huecos mal atendidos por ellas o en territorios pequeños donde consiguen competir con ventaja gracias a su proximidad al cliente.

Ello les permite a menudo conocer a fondo a sus clientes, mucho mejor de lo que lo hacen empresas más grandes e impersonales.

La mayor ventaja de la segmentación de mercados es que te permite apuntar las acciones de tu plan de marketing de manera más certera y desarrollar una estrategia comercial más ajustada al segmento objetivo.

Ello permite incrementar el atractivo del producto y la fidelidad al mismo, al ajustarse mejor a las necesidades del segmento de consumidores.

Estrategia de producto

Es una variable clave en la estrategia de marketing, ya que normalmente es la que primero se decide, condicionando al resto de las variables de Marketing Mix y al funcionamiento de la empresa.

Desde el punto de vista del Marketing moderno, producto es aquello que la demanda desea comprar, no lo que la oferta quiere vender: El producto ideal es aquel que se encuentra en la mente del consumidor.

El concepto de producto recoge el conjunto de beneficios ofrecidos:

  • Características explicitas, de carácter físico y funcional: capacidad, potencia, tamaño, apariencia, comodidad, etc.

  • Características implícitas, intangibles: marca, condiciones de compra, servicio de atención al cliente, servicios de valor añadido, etc.

 

Los productos de éxito suelen ser innovadores, adaptados a las necesidades de los clientes y probados antes de ser lanzados al mercado con objeto de valorar su funcionamiento y aceptación.

A la hora de definir tu estrategia de producto debes tomar decisiones en los siguientes ámbitos:

  • Calidad: nivel de prestaciones en relación a tus competidores.

  • Diseño: hay que valorar criterios estéticos, funcionales, normativos y productivos (facilidad de fabricación y coste).

  • Complementos.

  • Gama de productos: variedad de clases y formas del producto.

  • Marca: elemento de identificación del producto, diseñado para diferenciarte y generar fidelidad.

  • Etiquetado y envasado: recipiente y/o envoltorio que cumple funciones de protección, preservación y comunicación.

Estrategia de precios

De las distintas variables del plan de marketing, el precio es la única que provoca una reacción inmediata sobre los ingresos.

Para el autónomo el precio debe, en principio, cubrir los costes más el beneficio.

Sin embargo, el precio, realmente, es aquel que el cliente está dispuesto a pagar, donde cliente y vendedor tienen su punto de encuentro.

La decisión sobre el precio debe ir unida a un análisis de la calidad del producto, efectuando una comparativa de la relación calidad-precio en relación a los competidores.

Los objetivos a alcanzar son garantizar una rentabilidad mínima, fijar unos precios adecuados al público objetivo y garantizar una estabilidad de precios, evitando entrar en guerras de precios.

El autónomo debe valorar conjuntamente 4 criterios al fijar sus precios:

  • Competencia: posicionamiento calidad-precio en relación a la empresa líder.

  • Costes: precio = costes + margen de beneficio.

  • Valor percibido: valor que el consumidor otorga al producto en sí + valor percibido (marca, reputación, usos alternativos…).

  • Distribuidores: en negocios que llegan al cliente final vía distribuidores, la estrategia de precios debe tenerles en cuenta.

 

Al definir tu estrategia de precios debes decidir los descuentos y rebajas que vas a ofertar así como si vas a utilizar precios de lanzamiento, precios complementarios, precios de paquetes de productos que se venden conjuntamente o precios diferentes para distintos mercados o tipos de clientes.

En este post tienes unos interesantes consejos adicionales sobre cómo poner los precios correctos para ti y para tu cliente.

Si eres un freelance y profesional cuyo precio de producto viene determinado por el tiempo (número de horas) empleado en el desarrollo del trabajo, es esencial calcular el precio de una unidad de tiempo (de una hora, por ejemplo) para la determinación del precio del trabajo.

 

Estrategia de comunicación y publicidad

En muchos pequeños negocios el plan de marketing se centra fundamentalmente en el plan de acciones de comunicación y publicidad o incluso en el plan de marketing online.

La comunicación es otra variable de carácter táctico, ya que si funciona bien puede tener un efecto relativamente rápido sobre las ventas del autónomo.

 

Se articula a través de cinco ámbitos de acción:

 

Publicidad: se realiza a través de numerosos medios de pago con objeto de dar a conocer un producto, servicio o idea que influya en el comportamiento del consumidor, favoreciendo su intención de compra. Los medios disponibles son:

  • Internet: web propia, google (SEM), banners, emailingredes sociales.

  • Prensa: diarios, revistas, prensa gratuita, prensa especializada.

  • Televisión: anuncios, patrocinios. Radio: cuñas, patrocinios.

  • Cine: anuncios.

  • Publicidad Exterior: vallas, mobiliario urbano, transporte público, avionetas.

  • Publicidad directa: mailing, buzoneo, telemarketing.

  • Publicidad en el punto de venta: cartelería, neones, luminosos.

 

En los últimos años internet viene creciendo como principal vía publicitaria de muchos pequeños negocios, con el consiguiente auge de todas las acciones de marketing online.

 

Promoción de ventas: incentivos a corto plazo, al consumidor o al distribuidor, con objeto de alcanzar un incremento rápido y temporal de las ventas. Son acciones muy flexibles y que cada vez se utilizan más para llamar la atención: muestras gratuitas, degustaciones, demostraciones, cupones, rebajas, regalos de otros artículos, incrementos de la cantidad, 3 x 2, sorteos, etc.

 

Equipo de Ventas: formado por los comerciales o vendedores del negocio.

 

Relaciones Públicas: conjunto de actuaciones planificadas para mejorar la opinión y el conocimiento que el entorno tiene acerca del negocio, reforzando su prestigio y capacidad comercial: asistencia a eventos y organización de los mismos, apariciones gratuitas en prensa, networking, publicaciones propias (revistas, folletos), visitas de terceros al negocio (colegios, cursos), respuesta a peticiones de información, exposiciones, jornadas y ferias, patrocinios, regalos, vídeos sobre el negocio, organización de concursos, etc.

Para competir con empresas más grandes, el autónomo debe esforzarse en crear una adecuada red de contactos comerciales en su mercado aprovechando sobre todo la cercanía a sus clientes y las referencias que estos puedan dar.

Boca-oído: cuando el buen hacer del negocio es transmitido por sus propios clientes se pone en marcha una poderosísima vía de comunicación, vital para muchos autónomos.

Estrategia de distribución

Comprende el conjunto de decisiones y actuaciones relacionadas con los intermediarios, tanto mayoristas como minoristas, que puede utilizar el autónomo para hacer llegar su producto al consumidor final.

La distribución es una variable estratégica ya que las decisiones en este ámbito suelen exigir esfuerzo y vincular a largo plazo.

La utilización de distribuidores es crucial para autónomos fabricantes con mercados geográficamente extensos.

Los distribuidores cumplen las siguientes funciones: ampliación de la zona geográfica de influencia, transporte, almacenamiento, acondicionamiento y preparación (ej- carnicero), prestación de servicios (venta, entrega, instalación, post-venta), financiación y promoción.

También es importante en sectores como el turismo, donde las agencias de viaje y las centrales de reserva en internet permiten que la oferta de los hoteles y casas rurales esté accesible a un amplio número de huéspedes potenciales de distintos países.

A la hora de seleccionar en su plan de marketing los distribuidores con los que va a trabajar, el autónomo debe analizar factores como el servicio al cliente (calidad, rapidez, disponibilidad existencias), la imagen del intermediario, la cobertura del mercado (intensiva, selectiva o exclusiva), los establecimientos preferidos por el consumidor y los requisitos del producto (especialistas, margen para distribución.

miércoles, 8 de noviembre de 2023

PASAR DE AUTONOMO A SOCIEDAD LIMITADA

 


Cuándo pasar de autónomo a SL

Lo primero que debes plantearte es en qué situación está tu negocio… Si estás empezando o aún no has conseguido consolidarte en tu sector de mercado siempre va a ser mucho más rentable para ti permanecer como autónomo. Sin embargo, si tu negocio ya se ha hecho un hueco y/o tus ingresos han empezado a crecer de forma notable, quizás sea el momento de cambiar tu figura jurídica y crear una SL.

 

Fiscalmente, cuando tus beneficios se encuentren entre los 40.000 y 60.000 € empezará a ser más rentable constituir una SL que seguir siendo autónomo. Si te mantienes como trabajador por cuenta propia tendrás que tributar por el IRPF que, al ser un impuesto progresivo, te hará pagar más si ganas más. En cambio, si te configuras como SL pasarás a tributar por el Impuesto sobre Sociedades que tiene unos tipos fijos y, por tanto, no tiene en cuenta ni el volumen del negocio ni el de los beneficios obtenidos.

 

La cuestión esencial a la hora de dar el salto a la SL es que limitas tu responsabilidad. Cuando creces también aumenta, lógicamente, tu riesgo y, mientras bajo el paraguas del autónomo tendrás que responder con todo tu patrimonio personal si las cosas te van mal, al constituirte como SL limitas esa responsabilidad al capital aportado a la empresa.

Dicho de otra forma, si entiendes que tu negocio tiene un nivel de riesgo alto, una SL es una opción muy interesante por la limitación de tu responsabilidad. La SL tiene mayor capacidad y margen de maniobra ante posibles adversidades.

 

Además, con un determinado volumen de negocio en muchas ocasiones es mejor, por imagen, presentarse como SL que como autónomo, ya que, normalmente una sociedad, por su estructura empresarial, se entiende como un proyecto ya consolidado a largo plazo. 

Igualmente, tanto para clientes como para facilitarte el acceso a acuerdos con otras empresas, proveedores y entidades bancarias, la SL da mayor credibilidad y garantía de solvencia (sí, también hay que saber vender la imagen de marca de tu producto o servicio).

Pasos para pasar de autónomo a SL

Si te has decidido a pasar de autónomo a SL tienes que dar determinados pasos para que todo se ajuste a lo legalmente establecido.

 

1. Constituir tu SL

El primer paso es constituir tu SL. Si no sabes cómo hacerlo ¡apunta!:

·         Tienes que obtener un Certificado de Denominación Social en el Registro Mercantil. Con ese documento se garantiza que el nombre que vas a poner a tu sociedad es original: nadie lo ha usado antes y nadie podrá usarlo a partir de ese momento.

·         Abrir una cuenta bancaria a nombre de la sociedad donde ingresar el capital social

·         Redactar los estatutos de la sociedad.

·         Tendrás que ir a un notario para que quede constituida legalmente, firmando la escritura pública de constitución de tu sociedad.

·         Obtener el NIF o Número de Identificación Fiscal de la sociedad.

·         Inscribir la SL en el Registro Mercantil.

 

2. Informar en la Seguridad Social del cambio

Recuerda que como autónomo estás inscrito en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) y que, a la hora de dar el salto a la SL, pueden pasar dos cosas: que te des de baja o, simplemente, que modifiques los datos de tu registro.

En caso de que te quedes como administrador de tu sociedad y pases a convertirte en “autónomo societario”, lo único que tendrás que hacer es una variación de la información consignada en la seguridad social (y no causar baja). 

 

3. Ponerte al día en Hacienda

Con tu SL legalmente constituida, ahora hay que ponerse al día con Hacienda. Lo primero es obtener el CIF definitivo, y tras eso, de nuevo te encontrarás con varios escenarios.

3.1. Respecto a la persona física:

A. Si la actividad que estabas desarrollando como persona física, a efectos del IAE, estaba clasificada como “profesional”, y esa misma actividad es la que se va a hacer mediante la sociedad (es decir, a partir de ahora factura la SL y no tú), estamos ante una actividad económica en la que tú serás autónomo societario.

 

En este caso, como te decíamos, no tienes que darte de baja como persona física en Hacienda, ya que tendrás que facturar a tu propia sociedad mensualmente por los servicios concretos que realices y tu sociedad te retribuirá esas facturas. Lo que sí tendrás que hacer es actualizar en el RETA la base de cotización como autónomo societario.

En un ejemplo… imagina que eres un autónomo y te dedicas a la programación informática, y te has decidido a crear una sociedad. Los programadores están clasificados como “profesional” en el IAE, así que en Hacienda no tendrás que hacer ninguna modificación con respecto a tu persona.

Seguirás presentando impuestos trimestrales y anuales, por las facturas que emitas a tu propia sociedad. Además, en el RETA, si cotizabas por la mínima como autónomo, pasarías a cotizar la mínima como autónomo societario.

    B. Si tu actividad como persona física estaba encuadrada en el IAE como empresarial y la sociedad va a seguir manteniendo la misma actividad, ahora sí que deberás darte de baja en Hacienda como persona física.

 

En este caso la relación con tu sociedad tendrá un carácter laboral, retribuyéndote mediante nómina (rendimientos del trabajo), y solamente presentará impuestos la Sociedad por la actividad desarrollada. Igualmente deberás modificar tu base de cotización en el RETA.

En cualquier caso, habrá que adecuar los epígrafes del IAE con los que estabas dado de alta, a la nueva realidad. Y es que tendrás que hacer una modificación de los citados epígrafes si es que has decidido ampliar tus vías de negocio, o, por el contrario, vas a reducirlas.

 

3.2. Respecto de la Persona Jurídica:

Tendrás que dar de alta censal a la sociedad, indicando la fecha de inicio de actividad, que marcará el punto de partida de tu relación con la Agencia Tributaria.

Tendrás que presentar el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, con el importe de la aportación al capital social, aunque es un tributo que está exento desde 2010. Es decir, que la presentación del impuesto es obligatoria, pero no pagarás nada.


Cosas a tener en cuenta para pasar de autónomo a SL

Tendrás que dedicarle un mayor tiempo a la administración de tu empresa para que todo funcione correctamente. Piensa que las sociedades tienen que llevar de forma obligada un control exhaustivo de su contabilidad.  Estarás obligado al libro de inventarios y cuentas anuales, libros registros, el libro diario, libro Mayor, el de actas, el libro de registro de socios y el de participaciones sociales.

En caso de empresas cuya actividad está sujeta a IVA, también hay que llevar de forma obligada los libros fiscales: de facturas emitidas, recibidas, bienes de inversión y operaciones intracomunitarias (en caso de haberlas).

Si no vas a constituir una Sociedad Limitada Unipersonal (SLU), en la que estés tu como único socio (y único administrador), formarás una SL con varios socios que se identificarán en los estatutos, en función de sus funciones en la sociedad y tanto por ciento de participación, lo que supone establecer métodos para la toma de decisiones y distribución de las funciones.

Estarás obligado a presentar tus obligaciones por vía telemática así que no olvides gestionar el certificado digital de tu sociedad, en el momento en que ya esté dada de alta en los organismos oficiales, además de que Hacienda exige a las sociedades tener un espacio electrónico habilitado para recibir cualquier tipo de comunicación de la Agencia Tributaria.

Y, un último apunte, piensa que necesitarás una mayor inversión tanto de tiempo como de dinero no solo para constituir tu SL sino para mantenerlaPuedes contar con Dyase para acompañarte por esta singladura.